¡Mi mamá es la mejor educadora!?

Fue mamá joven, anteriormente trabajaba como intendente, tenía el apoyo de mi papá y a afortunadamente para mí y para mi hermano nunca nos faltó nada.
Después decidió estudiar la licenciatura en educación preescolar, trabajaba por las mañanas y por las tardes estudiaba, yo no era como mis compañeras que convivían con su mamá las 24 horas del día o algún evento del día de las madres, reuniones, etc. Las tareas las hacía con mis abuelitos pues ella llegaba cansada de su trabajo y de la escuela, por las noches realizaba sus tareas y preparaba el material didáctico para sus prácticas.

A veces sentía celos de que la veía llegar con obsequios que le daban los niños, la veía muy contenta de todo lo que hacía. El día del niño, la última despedida de prácticas en donde siempre preparaba cualquier obsequio para despedirse de sus pequeños.
Estaba muy chica y no comprendía por qué hacía todo eso, pero conforme fui creciendo me di cuenta que ella se quería superar, no solo por ella, sino porque en aquel entonces existían dos personitas que eran su inspiración por salir adelante, mi hermano y yo, aunque ahora ya somos tres.

Recuerdo muy bien que al momento de preparar su tesis mi papá le ayudó porque ella no sabía utilizar muy bien la computadora, ese día ellos no durmieron y yo me dormí en el sillón, pero de reojo veía como ella le iba dictando y él iba escribiendo.
Afortunadamente gracias a Dios de intendente paso a ser maestra, se retiró de la escuela donde trabajó antes, pero casualidades del destino regresó, pero no como intendente sino como una educadora. Era raro que ahora los niños le decían maestra, ya que antes le decían Dalia quiero un jugo o Dalia háblale a la maestra, era muy raro, pero para mí era un orgullo el cómo había crecido.

Al igual que mi mamá yo también soy educadora y el momento que estudie la normal la comprendí mejor, sus maestras fueron mis maestras y me sentía tan orgullosa lo que me decían de mi mamá que a pesar de tener hijos, ella siempre le echaba ganas en todo.
Hoy en día hay maestras que cuando antes estudiaban la normal hacían todo hecho por sus propias manos, pero ella a pesar de que terminó hace algún tiempo, sigue preparando su material, se sigue desvelando haciendo sus planeaciones, las evaluaciones, etc.

Es bonito ir por la calle y encontrarse niños grandes y que le griten maestra e incluso los padres de familia admiran su trabajo. Siempre la llenan de detallitos como agradecimiento por enseñar y cuidar a sus niños, ya que ser educadora es una gran responsabilidad.
Para mí la mejor educadora es mi mamá y siento que no hay un significado para expresar todo lo que pienso y siento de ella. – Fati Campos Vázquez 13417453_1748321825411290_798620028927089170_n

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