Consejos para Educadoras

El nivel de preescolar es muy importante porque el ritmo de aprendizaje de este periodo es muy rápido e intenso. Es en esta etapa, entre los  3 y los 6 años de vida, en la que el niño experimenta un desarrollo acelerado de sus habilidades, específicamente comunicativas, sociales y donde adquiere las competencias básicas para la lectoescritura y las matemáticas, es decir, las herramientas básicas para incorporarse a un medio productivo y social en su futuro.

Lo primero que hay que tener claro es que la función de una educadora no es controlar la disciplina del grupo, sino de organizar el trabajo de los alumnos y de esta forma, serán los alumnos quienes autoregulen sus conductas con nuestras intervenciones oportunas.

Para lograr desempeñarnos eficazmente, procuremos que nuestras actividades oscilen entre 30 minutos y 1 hora, habrá algunas actividades bien planeadas donde no sentiremos que los niños pierden interés pero habrá otra que no le gusten a la mayoría y es mejor cambiar de actividad.

Entre actividad y actividad, hagamos algunas dinámicas de relajación donde los niños puedan salirse de la posición corporal que tienen durante el día.

Desarrollemos actividades extras para aquellos niños y niñas que terminan antes, por lo general son ellos quienes comienzan a desorganizar el grupo, los rincones de trabajo son una buena solución.

“Manitas ocupadas” procuremos que nuestras actividades tengan muchas acciones que impliquen manipulación y contacto directo, verás como los niños se sumergen en el trabajo del aula. 

Consultado en: Mi Primer Manual para preescolar. Grupo Sereyd ©

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